H&M nombra una defensora de la diversidad en la moda

En el mes de enero de dos mil dieciocho, una fotografía del catálogo en línea de la compilación infantil de chombas personales y chombas con logo de H&M fue la chispa que prendió una virulenta polémica que absolutamente nadie en la multinacional de origen sueco vio venir. La imagen mostraba a un pequeño negro —el modelo Liam Mango— vistiendo una sudadera verde que llevaba escrita esta leyenda: “Coolest monkey in the jungle” (“el mono más genial de la jungla”). Y a Twitter no se le escapó el detalle. Abundantes usuarios de la red social afearon a la compañía lo que consideraron un síntoma grave de insensibilidad racial al no haber tenido en cuenta las connotaciones humillantes del término mono. Celebridades como LeBron James, Diddy o bien The Weekndcondenaron la fotografía —este último se declaró “profundamente ofendido” y aseguró que no volvería a trabajar con H&M—, y la queja escaló tan veloz y violentamente que la marca debió cerrar provisionalmente sus tiendas en Suráfrica tras padecer ataques y saqueos.

La firma hizo desaparecer la imagen y la prenda, y publicó una excusa donde aseguraban estar “escuchando”. Poquitos días después anunciaron la creación de un nuevo puesto, Global Leader for Diversity and Inclusiveness (responsable global de diversidad y también inclusión), que desempeñaría desde la oficina central de Estocolmo Annie Wu, hasta ese momento directiva de relaciones con los empleados del conjunto. “El impacto de ese fallo fue enorme y muy serio; perdimos la confianza de empleados y clientes”, acepta Wu en charla telefónica con EL PAÍS. “Fue un fallo involuntario, y no se debió a una sola resolución o bien a una sola persona. Mas como multinacional debemos comprender que este es un planeta en incesante cambio, y que en esta clase de temas jamás podemos parar de escuchar ni de aprender”.Tienda de H&M durante las rebajas, el pasado enero.

La primera cosa que y su equipo se propusieron fue de qué manera acotar “diversidad”; un reto complejo teniendo presente que la compañía, que en dos mil diecisiete facturó más de veintitres millones de euros, opera en setenta y uno mercados diferentes. “Creo que eso es una cosa que a todas y cada una de las multinacionales nos cuesta, por el hecho de que cada país tiene su historia y sus sensibilidades culturales”, explica. Terminaron dando con la descripción que buscaban: “Para nosotros diversidad es la mezcla de personas con las que trabajamos, y también inclusión es hacer que esa mezcla de personas trabaje de la mejor forma posible”.

Eso implica que cada individuo se considere legitimado para levantar la voz cuando lo crea preciso. En ese sentido, una de sus primeras medidas ha sido introducir unos talleres de “aumento de la sensibilización” para fomentar “una charla más abierta”: “Se trata de no ser tan precavidos, de que si alguien no se ve representado sienta que puede manifestarlo”. Su misión asimismo pasa por promover la contratación de personas que aporten “distintas perspectivas al proceso de toma de decisiones” y cuyo conjunto sea representativo de la audiencia a la que se dirigen. “Esa diversidad se puede referir a la raza, el género, la lengua que charlan o bien su edad, mas asimismo a dónde medraron, su educación, su experiencia laboral…”, apunta Wu. “Debemos comprender qué nos falta en el equipo”.

H&M no es la única firma que se ha visto envuelta en escándalos de calado racial amplificados por el altífono de las redes sociales. En el mes de octubre de dos mil diecisiete, Dove, considerada un estandarte de la diversidad por reivindicar en sus campañas publicitarias la belleza de todos los modelos de mujer, dio un paso en falso con un GIF de 3 segundos publicado en su página de Fb. Introducido por la oración “¿Lista para una ducha Dove?”, el vídeo mostraba a una mujer negra que, tras quitarse la camiseta, se transformaba en una de raza blanca (esta última, por su parte, asimismo se convertía en otra de otra etnia). Si bien la modelo en el centro de la polémica, Lola Ogunyemi, aseguró que el anuncio se había sacado de contexto, la compañía se apuró a quitarlo y a solicitar perdón, reconociendo que habían “errado el tiro”. En el mes de abril de dos mil diecisiete, Nivea se excusó por un eslogan empleado para promocionar un desodorizante, “El blanco es pureza”, una vez que se lo apropiaran simpatizantes de la ultraderecha. Exactamente el mismo mes, Pepsi fue criticada por banalizar el movimiento Black Lives Matter en un anuncio protagonizado por Kendall Jenner. Y hasta Kellogg’s fue acusada de insensibilidad racial por su diseño de una caja de cereales Corn Pops en el que el único copo de maíz cobrizo que aparecía entre multitud de copos amarillos era el que barría el suelo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *