Cómo ahorrar tinta de impresora.

La duración, el uso y el costo de los cartuchos de tinta son los aspectos más esenciales que forman parte del proceso de impresión. De ahí que, es usual aun que bastantes personas desistan de emplear sus impresoras y acudan a reprografías para efectuar sus impresiones. Un gasto que con el tiempo resulta más caro para cualquier bolsillo que se precie.

Mas, ¿de qué forma ahorrar en la tinta de nuestra impresora? ¿Existe algún truco al respecto? Naturalmente que sí. En verdad son muchas las claves de las que podemos echar mano para ahorrar en este aspecto concreto.

Hay muchas posibilidades de ahorrar tinta en los equipos de impresión que se usan en el ámbito doméstico. De hecho, la enorme mayoría de ellas no son conocidas por el gran público, motivo por el que es interesante hacer un repaso a cuáles son estas formas fáciles de ahorrar en un factor que conlleva una inversión segura para todo hogar que se tercie.

Todos los usuarios de este tipo de aparatos presentan exactamente el mismo problema: el ridículo precio de los consumibles, tanto en el caso de los cartuchos de tinta, como de los toner de impresora láser. Es por esta razón que incluso en algunos casos hay clientes del servicio que optan por comprar una impresora nueva con cartuchos incluidos antes que buscar soluciones al repuesto de cartuchos ya utilizados.

No obstante, hay opciones alternativas a esta alternativa y ahora os exponemos las formas concretas de ahorrar en tinta en la impresora del hogar.

Cambiar el tipo de fuente con la que escribimos.
Como segunda alternativa para ahorrar tinta resalta el cambio del género de fuente. Elige una tipografía económica. En Internet podemos optar a innumerables tipografías. Sin embargo, seleccionar aquel modelo que mejor nos funcione – bien por su ausencia de relleno, bordes o tamaño estándar- nos va a hacer ahorrar el tinta sin que sacrifiquemos la calidad del documento. Una alternativa que puede ayudar a ahorrar al usuario hasta un 30 por ciento del consumo de su tinta. En esta línea, se debe optar por aquellas fuentes más económicas, como son Ecofont, Century gothic y Garamond.

Ecofont es una opción alternativa bien interesante en este sentido, sobre todo en el caso de los hogares. Ello se debe a que se trata de un tipo especial de fuente, que marcha tanto para Mac para Windows y Linux.

Su mayor atrayente se encuentra en que está optimizada para mantener el consumo de la tinta lo más bajo posible. En verdad, sus responsables afirman que esta deja ahorrar al usuario hasta un cincuenta por cien de la tinta de la impresora. ¿El motivo? la fuente Ecofont está desarrollada exclusivamente para el ahorro de tinta. en tanto que sus letras escritas cuentan con una serie de pequeños orificios, a la vista del lector inapreciable.

Lo mismo sucede con el tipo de letra Century Gothic, fuente que hace letras muy delgadas, lo que deja ahorrar bastante en tinta, si bien no es exactamente lo más recomendable para textos largos, puesto que puede cansar más la vista. Finalmente, la fuente Garamond, la más completa de todos, supone un ahorro en tinta frente a otros tipos, como Arial.