Las franquicias que el tiempo se llevó y todos quieren volver a ver

 

Hay franquicias que formaron parte de nuestra infancia y quedaron grabados en nuestra memoria. ¿Qué darías a cambio de un Mobur?

Ciertos instantes de la infancia no se olvidan jamás. Y los restorantes que más nos gustaban de chicos tienen un lugar singular en nuestro corazón retro. Tal vez sus platos no eran exquisitos, ni complejos, mas nos traen gratos recuerdos.

Estos son 6 de los lugares que la gente más extraña.

1. Pumper Nic
Clásico de tradicionales. ¿Quién no recuerda las Frenys o bien el Mobur, y el logo del hipopótamo verde? La cadena nació en 1974, medró de manera rápida y llegó a tener más de setenta sucursales. La debacle empezó con el desembarco de McDonald’s (en mil novecientos ochenta y seis) y Burger King (en mil novecientos ochenta y nueve). El acta de defunción llegó en mil novecientos noventa y nueve, cuando cerró su último local. El día de hoy, blogs, foros y redes sociales piden a gritos su regreso. Sólo su página de Facebook tiene 19.000 fanes.

2. Chéburger
Fue la cadena pionera del fast food en el país. Nació en 1965 con un local en Florida y Sarmiento (el primero de tres) replicando la estética y la propuesta gastronómica de McDonald’s, desconocido por estos lares en aquella temporada. Sus hamburguesas y batidos de crema conquistaron el paladar de los porteños y hasta quedaron inmortalizadas en el cuento de Dolina “Conviértase en un señor modernísimo”. Pero Chéburger perdió en la carrera con otras cadenas de comida veloz, y cerró en 1986. Es recordada en blogs, foros y redes sociales.

3. La Lecherísima
Fue el primer “bar lácteo” del país. Allí se servía una leche merengada y unos waffles con helado que aún hacen suspirar. Por el similar de su nombre con el de la marca La Serenísima, muchos pensaban que se trataba de un emprendimiento de esa firma, mas realmente pertenecía a un chofer de la compañía a quien se le dejó utilizar ese nombre a cambio de la compra de productos. Tiene entusiastas por todos los lugares donde pasó (algunos hasta son capaces adquirir el menú enmarcado que se vende en Mercado Libre). En algún instante poco preciso de los años ochenta, desapareció, dejando a miles y miles de niños sin sus licuefactados de banana.

4. Fuddruckers
Originario de Estados Unidos, hizo pie en Argentina en 1988 con su primer local en Santa Fe y Agüero, en Barrio Norte. Llegó a tener varias sucursales (dos en Martínez, una en Salguero, otra en la Rural y hasta en Pinamar) y devotos seguidores de sus hamburguesas, que las armaban a su gusto y hasta escogían el punto de cocción. Pero unos años después bajó la calidad del producto y perdió la lealtad del público.

5. Dunkin’ Donuts
Aunque este no es propiamente un restorán sino una cadena, el reclamo popular por su vuelta es realmente grande. Solo en Fb, por ejemplo, se han creado trece grupos diferentes bregando por la causa. Desembarcó en el país en 1994 y llegó a abrir 10 locales. Pero sus rosquillas no sedujeron a todos y cada uno de los paladares argentos por igual, y cara 1998 la compañía decidió hacer las valijas y dejar el país.

6. Palacio di Pappo
Los más nostálgicos recuerdan perfectamente el jingle “una sorpresa feliz cada plato, en Córdoba y Pringles, Palacio di Pappo”. El local siempre y en toda circunstancia estaba lleno de clientes pidiendo sus conocidos sándwiches con banderitas de países. Después del furor que causó en los ochenta, el único rastro de su existencia es un cenicero con el logotipo del restaurant, que un fan melancólico exhibe como trofeo en una página web de ofertas