TEST: FIAT MOBI 1.0 EASY PACK TOP

El Fiat Mobi se lanzó en la Argentina hace muy pocas semanas, ocupando el lugar que dejó libre el Fiat Uno y buscando hacerse un espacio en la gama más baja de la marca italiana. Puedes investigar mas al respecto en http://plan-fiat-mobi.com/.

Es un espacio en el que Fiat siempre se sintió muy cómodo: actualmente ofrece cinco opciones pensadas para diferentes presupuestos. El Palio Fire es el auto más accesible, el Fiat Mobi es el siguiente, el Nuevo Palio busca su lugar en un espacio todavía en duda, el Punto anda en el mismo limbo, y el 500 se posiciona como la opción tope de gama dentro de los vehículos chicos. Pero el Mobi llegó a nuestro país con una agresiva política de precios en relación a sus competidores: sus valores se ubican a $30.000 por debajo de los valores del Volkswagen up! o el Ford Ka, igualando el nivel de equipamiento.

Luego de entrar en contacto durante su lanzamiento (ver nota), lo manejamos durante una semana en versión Easy con el Pack Top opcional.

A PRIMERA VISTA

El Mobi tiene un estilo muy marcado. Como es tendencia en los últimos años, el segmento de los citycars busca entrar por los ojos, y en el caso del nuevo chico de Fiat, lo logra. Cuenta con líneas bastante agresivas, muy filosas y con un frontal con mucha presencia. Las ópticas son inmensas, de tipo monoparábola e iluminación halógena. Como es requisito, cuenta con iluminación diurna (no LED) ubicada en los faros antiniebla (se apagan únicamente al encender las luces bajas, a excepción de otros vehículos en los que se desconectan al encender las luces reglamentarias para no generar encandilamientos de noche).

A mi gusto, el lateral me parece controvertido. El voladizo delantero es inmenso, con enormes pasarruedas y capot, al igual que unas puertas delanteras muy grandes. Toda esa inmensidad (que de costado parece “caerse” hacia adelante) se contrarresta con un espacio trasero MUY reducido. Del pilar B hacia atrás los diseñadores le efectuaron un hachazo vertical para que el Mobi tenga dimensiones más acotadas. Esto generó que las ópticas queden muy encima del pilar C y el baúl se limite a unos pocos litros de capacidad.

Y ahí llegamos a un punto que suele polarizar las opiniones: el portón del baúl completamente de vidrio.

Existen algunas personas que lo defienden desde la comodidad y el diseño (es más liviano y resalta la estética del Mobi, sobre todo en colores llamativos) y otros detractores que la detestan desde la funcionalidad (genera una boca de carga chica, no cuenta con botón de apertura y no está integrada al circuito de la alarma, por lo que su apertura no hace sonar la sirena). Desde ISR preferimos ser cautos: nos encanta como diseño, pero terminamos usando los asientos traseros por funcionalidad.

INTERIOR

En el interior es todo muy similar al diseño y estilo del Fiat Uno, del cual utiliza la plataforma. Reinan los plásticos duros y las líneas redondeadas, con terminaciones bastante mejorables y encastres que no terminan de hermanarse completamente. Encontramos muchas rebabas mal terminadas y pequeños aditamentos plásticos que se desprenden con sólo tocarlos (como los cobertores negros de los sujetadores verticales de los cinturones delanteros).

El puesto de conducción se destaca por incorporar el nuevo volante de la marca derivado de los vehículos Jeep/Chrysler con comandos de audio del lado derecho, regulación en altura y un instrumental bastante básico pero muy completo en cuanto a información: nos muestra el tacómetro, el velocímetro, indicador de nivel de combustible, indicador de temperatura, computadora de abordo, reloj y hasta indicador de pase de marcha.

En el caso de la consola central, integra el equipo de audio doble DIN presente en las variantes más básicas de casi todos los Fiat. Cuenta con conexión auxiliar, USB y tecnología Bluetooth, aunque no cuenta con pantalla a color ni navegación integrada. Esta funcionalidad se ofrece como un opcional dentro de la gama de accesorios Mopar, catálogo que en Argentina podría incorporar el accesorio LiveOn presente en Brasil que nos permite ubicar el teléfono celular en la consola mediante un sujetador. Por el momento no estará disponible.

Pero volviendo al equipo de audio, la calidad de sonido deja bastante que desear y la versatilidad de uso es no es agradable, ya que cuenta con botones duros, blandos y hasta dos ruedas, lo que genera algo de confusión a la hora de tener que accionar uno de ellos y no saber con cuánta presion apretar los botones. Cosa’e costumbre, ¿vió? Debajo del estéreo encontramos los botones para la baliza, el desempañador trasero y las luces antinieblas delanteras (ya que traseras no posee). Más abajo se ubica el aire acondicionado derivado del Palio Fire, con nuevas perillas y de funcionamiento extremadamente efectivo.

Pero eso no es lo único que deriva del Palio. Los levantavidrios eléctricos delanteros (traseros son manuales), las palancas de apertura interna de tanque y baúl, y hasta la selectora de la caja derivan del modelo presentado en 2004, el que era un re-restyling del Palio de mediados de los ’90. Punto a favor para la cantidad de posavasos en el habitáculo, ascendiendo a cuatro en las plazas delanteras y un quinto para las traseras.

Si hablamos de habitabilidad, el Mobi es un auto demasiado chico. Si bien los ocupantes delanteros van a tener mucho espacio para estirar las piernas (gracias a una corredera longitudinal muy extendida, ideal para personas altas como en mi caso), los pasajeros traseros van a sufrir si es que una persona como yo conduce. El espacio en la segunda fila de asientos es extremadamente chico y sólo permite ubicar cómodamente a personas chicas o a niños. Al momento de pensar la compra del Mobi, debemos setear nuestra cabeza al siguiente concepto de espacio: es un auto tres puertas, con “la gracia” de hacer más fácil el ingreso trasero adicionando dos puertas más.

En cuanto a seguridad, es un poco más completa que una configuración básica: cuenta con doble airbag, ABS con EBD y alerta de frenado de emergencia, alerta de cinturón de seguridad abrochado, luces diurnas y ganchos ISOFIX. Si bien la dotación de equipamiento es correcta, no cuenta con el quinto apoyacabezas trasero central ni con cinturón inercial de tres puntos para el mismo pasajero. Si nos ponemos exquisitos, los apoyacabezas delanteros se encuentran integrados a la butaca y no permiten regulación alguna. Punto a favor para el respaldo trasero, que se puede rebatir 60/40 y marca la diferencia en relación a otros modelos, incluso, de segmentos superiores que ofrecen respaldo enterizo.

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