Mercedes-Benz GLA 45 AMG, prueba de manejo en español

SUV con alma de hot hatch
Parece increíble, pero es verdad: El GLA 45 AMG está basado en el SUV compacto GLA 250, de Mercedes-Benz, con sus neumaticos, tambien llamadas cubiertas, exactamente iguales. Y digo que es increíble porque este vehículo parece todo —incluso un batimóvil— pero no un SUV. Para lograr este agresivo look, Mercedes-AMG hizo algunos cambios que, afortunadamente, no son sólo estéticos: al frente, además de unas grandes tomas de aire, tenemos un par de flicks y atrás un enorme alerón, ambos elementos ayudan —y mucho— con la aerodinámica del coche y hacen que se sienta mejor plantado cuando se conduce de forma más deportiva. El GLA 45 AMG también es casi cinco centímetros más bajo que el GLA 250 y tiene rines de 20 pulgadas en color negro mate con un diseño exclusivo.

Muchos detalles en color rojo, que contrastan atinadamente con la carrocería en negro, luces de día en LED y grandes salidas de escape, completan el look agresivo, casi intimidante, del GLA 45 AMG, que presume de ser uno de los autos de calle con motor de cuatro cilindros más potente en el mercado: 355 caballos de fuerza.

En el interior encontramos toda la calidad esperada de un auto firmado por Mercedes-Benz, con materiales como piel y alcántara, pero también toda la deportividad de un vehículo con el apellido AMG: asientos deportivos Recaro, insertos en aluminio y fibra de carbono y logotipos AMG. De los asientos me gusta que pueden ajustarse muy bien al cuerpo del piloto, ya que tienen ajuste eléctrico para las piernas y el costado, de forma que si eres delgado puedes, por medio de un botón, hacer que el asiento te «abrace» más para sentir mejor sujeción, y si eres más robusto puedes hacer que la presión disminuya para ir más cómodo, pero también con el soporte adecuado.

Toque justo de tecnología
Considero que el GLA 45 AMG tiene el toque justo de tecnología. Al centro del tablero hay una pantalla, que parece removible, de siete pulgadas a color (vale la pena aclarar que no es táctil). Ahí se despliega todo el sistema de infoentretenimiento de este auto: puedes seleccionar la fuente a reproducir, como el radio, un disco compacto, una memoria USB, una tarjeta SD o la música que tienes en tu smartphone enlazado vía Bluetooth. También tiene un puerto llamado Media Interface, que sirve para conectar un gadget con un cable especial.

La aplicación de teléfono es completa, se pueden hacer y recibir llamadas, y ver un registro de éstas. También puedes acceder a tu agenda y me gusta que el sistema te permite agregar contactos favoritos para que estén más a la mano. El sistema también reproduce video y puede tener acceso a Internet a través de los datos de un teléfono inteligente conectado para abrir aplicaciones de Mercedes-Benz, escuchar música de estaciones de radio en Internet o navegar en algún sitio. El problema es que la conexión con mi teléfono nunca pudo darse por cuestiones de compatibilidad.

Todo lo que ves en la pantalla de siete pulgadas se controla a través de una perilla que está bien posicionada a un lado de la palanca de velocidades, por lo que queda muy a la mano del conductor. Esta especie de joystick puede girar moverse en cualquier dirección y apretarse, para seleccionar una función. Se acompaá de dos botones, uno con la letra «C», para borrar, y el otro con un flecha, que es para ir un paso hacia atrás.

En general me gusta que este sistema es sencillo y claro, así que no genera demasiada distracción a quien conduce.

Lo que no es tan sencillo es el resto del tablero, pues abajo de la panralla hay una serie de botones que sí pueden llegar a confundir. Del lado derecho hay un teclado para el teléfono, eso lo aplaudo pues marcar un número puede ser rápido y, al ser físico, no necesitas ver sino sentir lo que tocas. Pero del lado derecho hay más botones, que son accesos directos a diversas funciones y botones dedicados a contestar y finalizar llamadas. La verdad es que tanta tecla puede resultar abrumador para el piloto.

Por supuesto, al centro del tablero hay una pantalla secundaria que despliega la información de la computadora de viaje, tiempos y distancias de recorrido, y consumo de combustible, también puedes ver la fuente de audio que se está reproduciendo, información del GPS, si es que este auto lo tuviera, los datos del celular que tienes enlazado a través de la conexión Bluetooth, así como un menú con acceso a los asistentes a la conducción que tiene el GLA 45 AMG.

Otro punto interesante dentro de la tecnología de este auto es que tiene el sistema que le permite estacionarse de forma automática, es decir, una vez que está activo y el auto encuentra un lugar, tú solamente deberás controlar el pedal del freno para y el GLA 45 AMG se encargará de hacer la maniobra para «entrar» en el lugar, eso es lo más difícil y tú simplemente puedes olvidarte de eso.

El responsable de las emociones
El corazón del GLA 45 AMG es un motor de cuatro cilindros y dos litros, que comparte con el GLA 250, pero que con ciertas modificaciones, entre ellas un mejor sistema turbo, logra entregar 355 caballos de fuerza, lo que le permite acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en sólo 4.8 segundos y llegar a los 250 km/h de velocidad máxima (limitada electrónicamente).

Aunque estamos hablando de un SUV compacto, la sensación que brinda este Mercedes-Benz GLA 45 AMG es mucho más parecida a la que ofrece un hot hatch, pues se siente muy bien plantado y pegado al camino, tomas las curvar con mucha estabilidad y es ágil.

Cuanta con tres modos de manejo, el Confort/ECO, que hace la conducción cómoda y ahorra en el consumo de combustible; el Sport, que hace algunos ajustes para que el coche entregue toda su potencia y se sienta mucho más deportivo (la dirección y suspensión se sienten más rígidas y la reacción del acelerador es mayor), y Manual, que además de comportarse de forma más dinámica, permite hacer los cambios de la caja de forma manual a través de las palancas que están tras el volante.

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